Citroën. La historia de la marca francesa referente de la automoción
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La historia de Citroën

La historia de Citroën

Hoy queremos hablaros de una marca centenaria. Fundada en París en el año 1919, Citroën ha logrado grandes hitos en la historia de la automoción y la tecnología.

Origen

La marca debe su nombre a André Citroën, nacido en París en 1878. Francés de nacimiento, su padre era alemán y su madre polaca.

Gran estudiante ya en edad temprana, fue alumno de la prestigiosa Escuela Politécnica de la capital.

Con grandes conocimientos adquiridos y buenas dotes de emprendedoría, empezó con un pequeño taller de fabricación de engranajes. Fue allí donde surgiría el logo de la empresa: dos engranajes (o chevrones en lenguaje heráldico) superpuestos.

Progreso

Más adelante, tras un tiempo en Estados Unidos, conoció a fondo los nuevos procesos de fabricación en serie y estudió acerca del boom del automóvil.

Ya en Francia, se hizo con los servicios de Jules Salomon, ingeniero encargado de desarrollar un modelo de vehículo similar al Ford (había estudiado a fondo el origen y proceder de la marca norteamericana). Nace así el Type A, en 1919, el primer coche europeo fabricado a gran escala. Usaron para ello naves de armamento de la Primera Guerra Mundial. Fue en ese momento cuando bautizó a la empresa con su propio apellido: Citroën.

Éxito

El ascenso de la marca es fulgurante. Al Type A pronto siguieron más modelos exitosos: 5HP, B14, C4 y C6.

Como todo ejemplo de éxito, pronto surge competidor: Louis Renault. Eso provoca más inversión en la industrialización, creando una fábrica revolucionaria, capaz de producir 1.000 coches al día. En aquel momento empezó a trabajar en el 11 Ligero, modelo que revolucionó la industria con su transmisión de tracción delantera.

Aún con todo eso, André Citroën quería más. Por su talento e inquietud, es considerado también un gurú de la publicidad moderna. Muestra de ello son algunas de las acciones con las que sorprendió al mundo entero. Iluminó, con más de 250.000 bombillas la Torre Eiffel de París para que en ella luciera su nombre.

Crisis

Poco después, la crisis de los treinta sacudió a la empresa y su fundador murió en 1935 prácticamente en la ruina. La marca fue adquirida (así se evitó su desaparición) por el fabricante de neumáticos, Pierre Michelin.

Resurrección

La empresa mantuvo así su afán innovador y siguió cosechando éxitos con modelos de leyenda como el 2CV o el moderno DS.

Tiempo después, en 1976, Citroën se fusionaría con un, hasta la fecha rival, Peugeot. Ambas marcas forman el Grupo PSA. Esta unión fue el origen de lo que ahora es Stellantis, gigante del automóvil que aglutina a Citroën, Peugeot, DS, Opel, Fiat, Alfa Romeo, Jeep, Abarth y Maserati.

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